El cambio climático sigue dejando huellas cada vez más profundas en nuestro planeta. Un estudio reciente, publicado en la revista Science, ha revelado datos alarmantes sobre la disminución de la cantidad de agua almacenada en la Tierra, que en los últimos 20 años ha disminuido en más de 2.000 gigatoneladas. Este fenómeno, provocado por el calentamiento global, está afectando tanto a los ecosistemas como a la vida humana, con consecuencias especialmente dramáticas en la agricultura y el aumento del nivel del mar.
El análisis, liderado por Dongryeol Ryu, profesor de Hidrología en la Universidad de Melbourne (Australia), utilizó diversas fuentes de datos para verificar que los niveles de agua en la Tierra se están reduciendo a un ritmo alarmante. Las napas subterráneas, lagos, ríos y nieve, que normalmente almacenan el agua, ya no están recuperando sus niveles anteriores. Esto se debe principalmente al aumento de las temperaturas globales, lo que está alterando la capacidad natural de los ecosistemas para retener agua.
Agricultura en Riesgo: Sequías e Inundaciones
Uno de los sectores más afectados por esta reducción en los recursos hídricos es la agricultura, especialmente la agricultura de riego. La falta de agua está generando una mayor frecuencia de sequías agrícolas y ecológicas, que anteriormente ocurrían solo una vez por década, pero que ahora se están convirtiendo en fenómenos mucho más comunes. A su vez, estos periodos de sequía alternan con lluvias intensas que no contribuyen a la recuperación de las reservas de agua subterránea. En muchos casos, estas lluvias posteriores provocan grandes inundaciones, que no solucionan el problema subyacente de la escasez de agua.
El profesor Ryu subraya que, en este contexto, «pareciera que las tierras pierden su elasticidad para recuperar el nivel anterior», es decir, los suelos y las fuentes de agua no están siendo capaces de regenerarse al mismo ritmo que la demanda humana. Esto podría derivar en una crisis hídrica permanente si no se toman medidas urgentes.
La Amenaza del Aumento del Nivel del Mar
Otro de los efectos secundarios de la pérdida de agua almacenada en la Tierra es el aumento del nivel del mar. Los investigadores advierten que, a medida que el agua se desvanece de los continentes, una mayor cantidad de agua se traslada hacia los océanos, contribuyendo al incremento de su volumen y, por ende, al aumento del nivel del mar. Este fenómeno pone en riesgo a las poblaciones costeras y podría provocar la pérdida de tierras habitables, además de afectar gravemente a las economías locales, especialmente aquellas dependientes del turismo y la pesca.
Un Futuro Incierto
El estudio también ha revelado que este fenómeno tiene implicaciones aún más profundas, que incluso afectan la rotación de la Tierra. Los cambios en los niveles de humedad de los océanos y continentes están impulsando ligeras oscilaciones en la rotación del planeta, un hallazgo que muestra hasta qué punto los efectos del calentamiento global son complejos y vastos.
A pesar de la gravedad de la situación, los científicos advierten que el retorno a un equilibrio hídrico en el planeta depende de las decisiones que tomemos como sociedad. Si las emisiones de gases de efecto invernadero continúan en aumento, y si no se adoptan políticas eficientes para gestionar los recursos hídricos, el panorama podría ser mucho más sombrío. El estudio concluye que el «estrés por calor» en las plantas, que obliga a un uso mayor de agua, y la sobreexplotación de los sistemas de riego, están desbordando la capacidad de recuperación de los ecosistemas. En definitiva, el calentamiento global está alterando la capacidad del planeta para almacenar y distribuir el agua, lo que podría tener efectos irreversibles si no se toman medidas drásticas en la lucha contra el cambio climático. La agricultura, las comunidades costeras y la propia estabilidad del planeta están en riesgo, y es imperativo que la humanidad actúe de manera decisiva para revertir esta tendencia antes de que sea demasiado tarde.



